Las rosquillas caseras de nata son una de las recetas más antiguas de la gastronomía española. Estas rosquillas se caracterizan por su sabor dulce y su textura crujiente. Se pueden acompañar con café, té o incluso vino para acompañar una comida. La receta es muy sencilla de preparar y los ingredientes son fáciles de conseguir. Estas deliciosas rosquillas de nata son ideales para servir como postre o para servir como un aperitivo en una reunión.
Ingredientes
- 3 huevos
- 200 g de harina
- 100 g de mantequilla
- 50 g de azúcar
- 1 cucharadita de levadura
- 250 ml de nata
- Aceite de oliva
Preparación
1. En un recipiente mezclar la harina con la levadura y el azúcar. Añadir los huevos y mezclar con una cuchara de madera. Incorporar la mantequilla a temperatura ambiente y amasar hasta obtener una masa homogénea.
2. Estirar la masa con un rodillo hasta obtener un grosor de 1 cm. Con un cortapastas de 8 cm de diámetro, cortar los discos de masa. Ponerlos en una bandeja de horno engrasada con aceite de oliva y hornear a 180 ºC durante 20 minutos.
3. Calentar la nata en un cazo a fuego lento. Retirar del fuego cuando comience a hervir. Mezclar la nata con los discos de masa y dejar reposar durante 15 minutos.
Servir
Las rosquillas caseras de nata se pueden servir solas o acompañadas de algún topping como frutas, chocolate o nueces. También se pueden acompañar con una bebida como café, té o incluso vino.
